Este artículo es una expedición a través de los intrincados mecanismos de la divulgación ambiental, orquestados alrededor de cuatro pilares fundamentales. Pero va más allá, introduciendo el marco LEAP como un innovador sistema de navegación que redefine los límites de lo que consideramos sostenible y ético.


Imaginemos por un momento que la naturaleza es un libro, un compendio extenso y profundo que relata el origen y la complejidad de la vida. ¿Cómo lo leeríamos si no tenemos un alfabeto que descifre su lenguaje? El Grupo de Trabajo sobre Divulgación de Información Financiera Relacionada con la Naturaleza (TNFD) está creando ese alfabeto, ese marco interpretativo, para que las empresas y las instituciones financieras comprendan, midan y divulguen su impacto en el mundo natural.

“La tierra provee lo suficiente para satisfacer las necesidades de cada hombre, pero no la codicia de cada hombre”, decía Gandhi. En esta coyuntura de emergencia climática y pérdida de biodiversidad, la iniciativa del TNFD se sitúa como un faro que guía hacia la sostenibilidad, tanto en términos económicos como ambientales.

Un Marco de Referencia para un Cambio Cultural

El TNFD no es solo un conjunto de recomendaciones; es una transformación cultural que busca recalibrar la balanza entre las fuerzas del mercado y el medio ambiente. Los cuatro pilares del TNFD —gobernanza, estrategia, gestión de riesgos e impactos, y métricas y objetivos— son cuatros esquinas de un rompecabezas complejo que abarca la economía global y la sostenibilidad.

A lo largo de dos años y con la colaboración de múltiples partes interesadas, el TNFD ha conseguido un delicado equilibrio entre la ciencia ambiental y la viabilidad empresarial. Esto está en sintonía con directivas europeas en proceso, como la Directiva de Información No Financiera, y es un guiño a la responsabilidad social corporativa que está tomando protagonismo en los mercados de capitales.

Los Cuatro Pilares y 14 Divulgaciones: La Estructura de un Cambio

Esencialmente, el TNFD propone 14 divulgaciones, organizadas en cuatro pilares fundamentales: gobernanza, estrategia, gestión de riesgos e impactos, y métricas y objetivos. Esta estructura no solo es coherente con otros marcos como el TCFD y el ISSB, sino que también es adaptable a diversas jurisdicciones y enfoques de materialidad. En una época en la que la emergencia climática, la pérdida de biodiversidad y las desigualdades sociales están al frente de la agenda global, estas divulgaciones son más pertinentes que nunca.

Veamos con un poco más de profundidad cada uno de estos estos 4 pilares:

  • Gobernanza: El pilar de la gobernanza es la espina dorsal de esta revolución sostenible. No es simplemente una cuestión de “quién decide”, sino “cómo y por qué se decide”. Aquí, el arte de la gobernanza se encuentra con la ciencia de la sostenibilidad. Recordemos que la Directiva de Información No Financiera de la Unión Europea ya señala la importancia de una gobernanza sólida y transparente, y en este sentido, el TNFD no hace más que añadir una capa extra de exigencia, convirtiéndola en un imperativo tanto ético como estratégico. La gobernanza se torna aquí en un escenario donde se debaten y deciden los equilibrios entre las metas económicas y los límites planetarios. Es un tablero de ajedrez donde cada movimiento cuenta, y donde un error puede costar no sólo la partida sino, de manera más amplia, la integridad ecológica y social.
  • Estrategia: El segundo pilar, la estrategia, es el lienzo sobre el cual se dibujan los contornos de una empresa sostenible. Aquí, la estrategia ya no es un mapa estático sino más bien un GPS actualizado en tiempo real por variables ambientales, sociales y económicas. Y justamente porque vivimos en un mundo VUCA (Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo), la estrategia debe ser flexible, adaptativa, pero con unos objetivos de sostenibilidad bien definidos.
  • Gestión de Riesgos e Impactos: El tercer pilar se centra en la gestión de riesgos e impactos. Si imaginamos la empresa como un barco surcando aguas turbulentas, entonces este pilar sería su timón y su brújula. Nos ayuda a evitar los escollos ambientales, como serían los riesgos asociados al cambio climático, y nos orienta hacia puertos más seguros, donde los impactos sociales y medioambientales sean positivos o al menos, mitigables. Esta dualidad –el evitar lo negativo y procurar lo positivo– es una tensión creativa que guía la acción empresarial.
  • Métricas y Objetivos: El último pilar, métricas y objetivos, es el lenguaje cifrado que comunica al mundo externo la seriedad y el compromiso de nuestra misión sostenible. Son los indicadores KPI que, bien seleccionados y gestionados, se convierten en faros que alumbran el camino hacia una auténtica sostenibilidad. Se trata, al fin y al cabo, de hablar un idioma que combina la sintaxis de la rentabilidad con el léxico de la responsabilidad.

Las 14 Divulgaciones: Transparencia que Inspira Confianza

Las divulgaciones que propone el TNFD son como los capítulos de un libro que aún se está escribiendo. Cada divulgación es un vistazo a un aspecto crucial de la empresa: desde el uso sostenible del agua hasta la inclusión social. Son 14 ventanas que se abren para permitirnos entender no sólo cómo opera una organización, sino cómo aspira a operar en un futuro sostenible.

Podríamos pensar en estas divulgaciones como las notas de una partitura musical: cada una tiene su importancia individual, pero es su conjunción armónica lo que crea una melodía –en este caso, la sinfonía de una empresa genuinamente comprometida con la sostenibilidad en todas sus dimensiones.

Esta transparencia es crucial no sólo para los inversores, que necesitan este nivel de detalle para tomar decisiones informadas, sino también para las partes interesadas, desde los empleados hasta los clientes y comunidades locales. La claridad y la transparencia en estas divulgaciones se convierten en la moneda de cambio en el mercado de la confianza, una divisa cada vez más valorada y escasa.

Hemos explorado un bosque de complejidades y detalles, donde cada árbol contribuye a la salud del conjunto. Como en cualquier ecosistema, los pilares y las divulgaciones interactúan, se influencian y coexisten en una red de relaciones que define el carácter y el potencial de cualquier empresa en su camino hacia la sostenibilidad. Estos son los fundamentos sobre los que se construye el cambio; son los cimientos de una nueva era.

Como dijo Charles Darwin, “no es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la más receptiva al cambio”. Y este cambio, amigos míos, ya está en marcha. Quizás lo que deberíamos de preguntarnos es si ¿Estamos listos para ser parte de él?

LEAP: Más que un Acrónimo, una Hoja de Ruta

Ahora Imaginemos que los Cuatro Pilares y las 14 Divulgaciones son los cimientos y las vigas que constituyen el armazón de un edificio en construcción. Son sólidos, meticulosamente diseñados, y sirven como base estructural. Ahora bien, LEAP vendría a ser el sistema eléctrico, la plomería y el diseño interior; es lo que hace que ese edificio sea habitable, funcional y, en última instancia, un lugar deseable para estar.

Aquí es donde entra LEAP, como el sistema operativo que potencia las funciones del edificio, permitiendo que quienes lo habiten puedan hacerlo de una manera eficiente, ética y sostenible:

  • Leadership: El liderazgo es el arquitecto del cambio, aquel que visualiza el plano y lo convierte en una estructura viviente. Un líder en sostenibilidad no se detiene en cumplir con los requisitos mínimos; aspira a la excelencia y a ser un faro para otros.
  • Empowerment: Empoderamiento sería el equivalente a equipar el edificio con las mejores tecnologías y prácticas para que sus ocupantes, o en este caso, empleados y partes interesadas, puedan tomar decisiones informadas y sostenibles. Es como instalar un sistema inteligente que permite a todos ser corresponsables del impacto del edificio en su entorno.
  • Accountability: La rendición de cuentas actúa como los sensores y alarmas del edificio. Aseguran que todo funcione según lo planeado y, en caso de desviaciones, activan correcciones. En términos empresariales, esto implica un sistema de verificación y balance que mide la eficacia de las estrategias de sostenibilidad implementadas.
  • Performance: Y finalmente, el rendimiento o performance es el indicador que nos dice cuán bien está funcionando todo el sistema. Es el “termómetro” que mide la efectividad del edificio en cumplir con sus objetivos de ser sostenible, inclusivo y rentable.

Podemos ver entonces cómo LEAP y los Cuatro Pilares son complementarios. Uno establece la infraestructura y el otro la optimiza. Uno crea el marco y el otro lo llena de significado y acción. Ambos son esenciales para construir un futuro sostenible.

En palabras de Peter Drucker, “la mejor manera de predecir el futuro es crearlo”. Y eso es precisamente lo que estamos haciendo: con los Cuatro Pilares como nuestra base sólida y LEAP como nuestra hoja de ruta operativa, estamos no solo prediciendo un futuro más sostenible, sino activamente construyéndolo.

La Regulación y la Innovación: Las Dos Caras de la Moneda

Desde una perspectiva regulatoria, especialmente en el contexto europeo y español, la iniciativa del TNFD está alineada con la Directiva de Información sobre Sostenibilidad Corporativa (CSRD) , que exige a las empresas revelar información sobre su impacto en el medio ambiente. El TNFD añade un nivel más sofisticado de transparencia y accountability que podría convertirse en un estándar de facto, influyendo en futuras actualizaciones de la CSRD u otras regulaciones relacionadas con la sostenibilidad.

En términos de innovación, el TNFD llega en un momento crucial. Con el auge de los bonos verdes y el crecimiento del mercado de inversiones sostenibles, las directrices del TNFD podrían ser el impulso que las instituciones financieras necesitan para redirigir flujos de capital hacia inversiones más sostenibles y resilientes.

Conclusión

El TNFD es más que un conjunto de recomendaciones; es una metamorfosis del concepto mismo de valor. Se convierte así en una herramienta vital para quienes entienden que el verdadero negocio del futuro no será solo el que sepa crear riqueza, sino el que también sepa preservarla. Estamos ante una renovación del contrato social, económico y ambiental que rige nuestra convivencia. Y tú, querido lector, ¿estás listo para formar parte de esta transformación?